Un bloguero entre periodistas

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En mayo de 2010, hace ya una eternidad, salió a la luz el primer artículo mío publicado en un medio visible, un blog, mi blog. Antes jamás había escrito 3 palabras juntas, salvo a mi novia en su momento por carta manuscrita, papel y sobre con su sello de correos correspondiente. Una vocación tardía.

Siempre como un fisgón en las redes, pero sin salir a dar la cara. Desde entonces, el blog, Twitter, Facebook y cualquier servicio de Internet con mínimo predicamento tiene una cuenta mía. Hasta que un día, hace más de un año llegó una llamada de Monserrat Dominguez para ofrecerme participar como bloguero en un medio digital que iba a salir y que se llamaría el jufinton, o no se qué.

Estos tres años y medio de visibilidad en las redes me han hecho cambiar; mi mujer me lo repite con frecuencia y yo ahora lo admito. Tengo una imagen pública con cierta influencia, muestro una opinión y una credibilidad, me creo con una obligación ética ante tanta infoxicación y es evidente que hay un futuro por decidir.

Influencia, Credibilidad, Infoxicación y futuro de la blogosfera sanitaria, así se titula la mesa redonda a la que me han invitado en el congreso anual de ANIS (Asociación Nacional de Informadores de Salud), una de las asociaciones sectoriales más potentes dentro de los informadores. XI Congreso que se celebra en la ciudad de Valladolid bajo el título de un Congreso de Cine los días 25 a 27 de octubre y que viene a coincidir con la Seminci, Semana internacional de Cine, de ahí el nombre tan bien escogido.

¿Y qué hago yo allí? ¿Qué hace un bloguero hablándole a periodistas? ¿Qué puede aportar un aficionado al mundo de la divulgación sanitaria y de salud?perrosygato

Desde que caí en este mundo de comunicación, mi obsesión ha sido divulgar, traducir el lenguaje médico, a veces inentendible, a mi población, poner en palabras de la calle todo un argot científico y abigarrado. Como pediatra mi diana son los padres con los que debo de poder entenderme en un lenguaje apto para todos, tratándolos como legos en la materia, no como retrasados, un lenguaje comprensible pero que no ofenda la inteligencia de nadie. Para ello se deben crear mensajes consistentes, responsables y creíbles, bien explicados sin autoritarismos dando las razones del por qué de tal o cual recomendación, en fin empoderando a los padres para que sean ellos los que tomen decisiones sabias en salud.

Los informadores o divulgadores deben poseer una credibilidad, que debería llegar por su buen hacer y su ética, pero ¿quién está detrás del informador? ¿Quién le paga? ¿Se debe a una empresa que paga su sueldo? ¿Es comunity manager o es un bloguero independiente? ¿Quién nos certifica? ¿Hay independencia absoluta? En la información en salud nos preocupa y mucho quién avala la pretendida información, quién pretende bajo mensajes bien intencionados medicalizar la infancia generando la sensación de que todo tiene que tener una solución, todo síntoma infantil debe obtener una respuesta, medicamento, placebo, engaño, terapia más o menos fraudulenta, lo que sea, todo se encuentra en el mercado, todo va avalado por 7 de cada 10 profesionales, o por la asociación de profesionales al uso.

A los que nos llamamos blogueros independientes nos gusta huir de la publicidad y la mercadotecnia y solemos emitir mensajes basados en evidencia, ciencia y experiencia, y así nos va, que no vemos un duro -labor altruista que el único beneficio que obtiene es el placer de poder ir a compartir conocimientos con otros profesionales, en este caso periodistas de salud-.

Como a los periodistas si algo se les supone es su sabiduría para hacer buenas preguntas e indagar en la materia a tratar, hablaré poco, una breve presentación y ponerme a disposición de las interesantes preguntas que espero que sean muchas y generen un debate ameno.

Por cierto la mesa se celebra el domingo a las 11,30 de la mañana moderada por el gran Fernando Comas el de Pharmacoserias y como compi en la mesa Lucia Arroyo del videoblog Qué me das para…

En el programa viene incluido aunque no lo ponga, ver el clásico de fútbol Madrid vs Barsa y comer lechazo y buen vino de Ribera de Duero con el amigo Javier Macías afamado pediatra pucelano y miembro cofundador del grupo El médico de mi hij@

Rafa Pardo ha escrito una novela #manuscritoabuelo

rafa

Click en la imagen

Mi amigo Rafa Pardo ha escrito una novela, reconozco que estoy emocionado, conozco amigos virtuales de estos de la redes sociales que han publicado libros y con gran éxito, como  Ana la doctora Jomeini o Fátima La mamá en Alemania, pero en persona a ningún escritor y si encima es amiguete, pues entonces reconocerme que la emoción es mayor.

Además lo que tiene de bueno es que no es de pediatría, ni siquiera de medicina, que es lo único que leo últimamente, es sobre lo que pasó a su abuelo y unos papeles que se encontró de él, bueno él no, según dice, a un amigo de un amigo que una vez tuvo un problema que yo que sé y que se llama Ramón Camps, no se yo si no tiene algo de autobiografía, novela de violencia, muerte, sexo e intriga envuelta en la Barcelona del siglo pasado.

Aquí os dejo una sinopsis para ir abriendo boca, se titula:

El manuscrito de mi abuelo

Pues resulta que su padre desaparece en extrañas circunstancias y él, afamado informático y experto en esto de las redes sociales, inicia con la lectura del manuscrito un periplo que le llevará a cambiar su vida y sus relaciones (esto no hay pareja que lo aguante en la vida real) así que sus relaciones con las mujeres de su entorno van modelando un relato que te atrapa desde el primer momento.

Rafa me mandó un archivo que empecé a leer pensando que quería mi opinión inexperta y me enganché a la historia y cuando me doy cuenta solo me había mandado 40 páginas,

Extracto de la novela

el resto me lo he tenido que comprar aquí en Amazon para mi lector de ebook ya que no podía esperar al día 4 de noviembre para verlo en papel. Me lo compraré también en libro para guardarlo, esto es por las prisas y porque es barato. Me gusta el libro de papel.

Felicidades Rafa Pardo me ha encantado, ya tengo un amigo escritor de éxito. Un premio literario bien pronto, seguro.

Puedes seguir los comentarios y críticas a la obra en twitter con el hashtag #manuscritoabuelo

Niños, máquinas, Visa, CIA, KGB…

Bebé-Ipad

Todavía me admira ver cómo los peques de dos años trabajan con la pizarra digital en la escuela infantil de Marisa Moya. Cogen el puntero con firmeza y se acercan al encerado (qué antiguo soy), a la pantalla electrónica y señalando e identificando el dibujo de su cara lo arrastran y lo colocan sobre un cuerpo, después si llueve le añadirán un chubasquero y si hace sol lo pondrán bien alto para que ilumine su dibujo comunitario. Dos años y manejan una tableta con soltura; de momento no son capaces de arreglar el ordenador de su padre cuando se le cuelga o de hackear la web del FBI, pero todo se andará, solo tienen dos años.

Son capaces de hacerlo, doy fe y vosotros también habréis visto a algún canijo pasando el dedo por encima de las fotos de la revista y frustrarse porque no avanzan como en el smartphone. Muchos de vosotros, cuando lloran, para entretenerlos y que se callen les dejáis el móvil, hasta que un día se aprenden lo de la compra online y os dejan tiesos.

Las tecnologías están con nosotros igual que el bote de caramelos en la cocina. Si lo escondemos conseguiremos crear una curiosidad por lo prohibido que probablemente sea peor que las probables y temidas caries, solucionables con un buen cepillado dental. La curiosidad de un niño es su gran baza y hay que explorarla y explotarla. No vale limitar lo que su generación va a vivir porque conseguiremos un desplazado. En la era de los nativos digitales educar en la línea del miedo y la prevención a los cacharros generará un analfabeto digital, un anormal en su entorno, el que sea pero el suyo, en definitiva: un collejas. (Dícese del raro de clase que se lleva todos los cogotazos)

A principios del siglo XX cuando empezaron a desarrollarse los coches de gasolina, grandes expertos -como entonces no había tertulianos debían ser expertos a secas-, dictaminaron que el hombre no soportaría ir en un vehículo a más de 60 km por hora, el cerebro comenzaría a entrar en sopor y se producirían múltiples hemorragias internas. Es evidente que se equivocaron más que los economistas en predecir la crisis y vieron posteriormente cómo se alcanzaba límite tras límite. Hoy día podemos asistir a que los agoreros y ciberprecavidos pronostiquen una debacle en una generación que vivirá enganchada a las maquinitas.

Hablando el otro día de este tema en un evento como el Social Good Summit Madrid y hablando de tecnología y redes sociales punteras, Apps y salud, comentábamos durante el networking (¡cómo me gusta esta palabra! Antes nos íbamos a tomar unas cañas, ahora vamos de networking), decía que comentaba con varios ponentes más jóvenes que yo, alrededor de los 30, lo interesante del nuevo juego de la PS3 o el tiempo que dedicaban a matar empecinados zombies interesados en morderte la cabeza, o también en jugar horas a campeonatos de fútbol para descansar mientras preparaban el start up de su empresa, o antes de dar el salto del pilotaje a la realidad.

No son nuevas tecnologías: ya llevan unos años con nosotros aunque no nos queramos enterar. De todo se les culpa a los adolescentes, que parecen ser los responsables de cómo va el mundo. Tened en cuenta que los padres de los nativos digitales que hablábamos han matado más monstruos en múltiples batallas estelares que uvas se recogen en una mañana de vendimia. (Permítaseme el ejemplo agrario.) Ya están aquí: el uso de los gatgets tecnológicos nos acompañan desde hace varios años y todavía no sabemos muy bien cómo enfrentarnos al uso que de ellos hacen nuestros hijos.

Bien, pues no nos enfrentemos.

Sepamos sacar todo lo bueno que tiene la tecnología de la información y formemos a nuestros peques en el mundo que les ha tocado vivir. Al igual que si a nuestro hijo le apuntásemos a karate y se pasara 7 horas seguidas dando patadas a todo lo que pilla nos parecería raro, igual habrá que limitar las obsesiones y deberes de nuestros herederos, con naturalidad.

Un joven estudiante de cualquier edad debe dormir un número de horas, a lo mejor no tantas como nos gustaría a los padres, pero sí un mínimo. Si ese mínimo no se cumple llegará dormido a clase con muy bajo rendimiento y luego no me digáis que tiene falta de atención: el caso es que tiene toda su atención ya consumida, igual que las vidas del juego. Si queremos que estudie y pueda rendir, debe guardar un número de horas de sueño dependiendo de la edad y además debe recargar sus vidas de energía a tope en el desayuno potente para poder ir por los siguientes niveles de su vida y afrontar la partida diaria con garantías de éxito. Como si Niko Bellic saliera a las calles de Liberty City sin armas, que duraría menos que un escupitajo en una plancha, igual el cerebro de un adolescente se secará en la primera hora de la mañana cuando se acabe la energía.

Pizarras digitales, mochila digital, portátiles, tabletas y smartphones más las consolas al viejo estilo de videojuegos son ya un estándar en la vida de nuestros hijos. La pregunta no es a qué edad comprarle un móvil, o a qué edad permitirle que cree un perfil de redes sociales o a qué edad puede empezar a toquetear el PC de papá. No tiene respuesta, cualquier solución puede ser demasiado pronto o demasiado tarde, todo depende de cómo acompañemos a nuestros hijos en el aprendizaje. Puedes crearle una cuenta en Tuenti a los 11 años pero la cuestión es ¿para qué lo utilizará? ¿para tontear con los amigos? Bien, pero si contacta con la KGB podría crearnos algún problema; deberemos tutorizar y acompañar en sus investigaciones cibernéticas, no abandonar a su suerte a un menor en sus exploraciones. Os recomiendo la web de mi amigo Rafa Pardo, un informático padre de dos preadolescentes femeninas preocupado por el tema y maestro en estas lides a partir de un taller de protección infantil que dió el año pasado y que va surtiendo de contenidos continuamente.

Es todo un equilibrio: tutorizar, estar con ellos en el aprendizaje, educar e informar de lo que se puede encontrar y por otro lado vigilar y estar atento a desviaciones sin irrumpir en su intimidad de adolescente tan necesaria y preciada por ellos. Confianza en los adolescentes: no son delincuentes, tan solo tienen una curiosidad desmesurada y gracias a ella serán grandes en el futuro inmediato.

Por cierto, mientras estabas entretenido leyendo este artículo tu hijo se ha metido en tu página guarra favorita y se te había olvidado quitar la clave de la visa, que no pase na.

Enseñad con el ejemplo.

El título se debe a un tuit del amigo Javier Macías que me gustó y se lo he robado. Publicado originalmente en el Huffington Post con el título ¡Niño, deja ya la maquinita!

Decálogos pediátricos

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No sé muy bien de donde viene la costumbre o manía de hacer decálogos, de resumir cosas importantes en 10 puntos. Diréis que viene de los diez mandamientos del cristianismo, pero seguro que dios utilizó el 10 en vez del 9 o del 13 por algún motivo que se nos escapa y que debe ser ancestral, quizás ligado a nuestra capacidad cognitiva prehistórica, y si además tenemos en cuenta que la Real Academia de la Lengua define decálogo como ‘conjunto de normas o consejos que, aunque no sean diez, son básicos para el desarrollo de cualquier actividad’ amplía mucho el abanico de posibilidades.

El caso es que hay decálogos para todo, basta poner en google la palabra para que aparezcan miles de resultados, toda organización que se precie, todo concepto transcendental tiene su normativa. No iban a ser menos la fiebre, las toses o incluso una alimentación correcta. No son novedad y están publicados hace ya meses, los enlazo allá donde puedo y hoy me di cuenta de que no están en este mi blog, así que con esta introducción procedo a colgaros los tres decálogos que considero imprescindibles y sus enlaces para que los descarguéis en bonito.

Decálogo de la fiebre (pdf)

Decálogo de la tos (pdf)

Decálogo de la alimentación (pdf)

Publicados por Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. La revista Famiped y la web Familia y Salud

Acerca de la fiebre de vuestros hijos
1. La fiebre no es una enfermedad, es un mecanismo de defensa del organismo contra las infecciones, tanto las causadas por virus como por bacterias.
2. La fiebre por sí misma no causa daño cerebral, ni ceguera, ni sordera, ni muerte.
3. Algunos niños predispuestos (4%) pueden tener convulsiones por fiebre pero el tratamiento de la fiebre no evita estas convulsiones. Nunca se deberían dar medicamentos para bajar la fiebre con
este propósito.
4. Hay que tratar los niños febriles sólo cuando la fiebre se acompaña de malestar general o dolor. El ibuprofeno y el paracetamol tienen la misma eficacia para tratar el dolor y su dosificación debe realizarse en función del peso del niño y no de la edad. La combinación o alternancia de ibuprofeno y paracetamol no es aconsejable.
5. El uso de paños húmedos, friegas de alcohol, desnudar a los niños, duchas, baños… para el tratamiento de la fiebre está desaconsejado.
6. No abrigar ni desnudar demasiado al niño con fiebre.
7. El niño con fiebre debe estar bien hidratado. Hay que ofrecer frecuentemente líquidos y procurar que éstos tengan hidratos de carbono (zumos de frutas, batidos, papillas, etc.).
8. No es aconsejable el uso de paracetamol o ibuprofeno tras la vacunación para prevenir las reacciones febriles o locales.
9. Ni la cantidad de fiebre ni el descenso de ésta tras administrar ibuprofeno o paracetamol sirven para orientar sobre la gravedad de la infección.
10. Debe vigilar signos de empeoramiento clínico y consultar con carácter urgente si su hijo presenta:

  • Manchitas en la piel, de color rojo oscuro o morado, que no desaparecen al estirar la piel de alrededor.
  • Decaimiento, irritabilidad o llanto excesivo y difícil de calmar.
  • Rigidez de cuello.
  • Convulsión o pérdida de conocimiento.
  • Dificultad para respirar (marca las costillas y hunde el esternón, se oyen como silbidos cuando respira, respiración muy rápida, agitada, etc.).
  • Vómitos y/o diarrea persistentes o muy abundantes que causen deshidratación (lengua seca, ausencia de saliva, ojos hundidos, etc.).
  • Si no orina o la orina es escasa.
  • Siempre requiere consulta urgente la fiebre en un niño menor de 3 meses.

Decálogo de la tos:

  1. La tos es un mecanismo de defensa del aparato respiratorio. Esta destinada a eliminar secreciones y cuerpos extraños para mantener la vía aérea limpia y abierta.
  2. La causa más frecuente de tos aguda son las infecciones de las vías respiratorias superiores (catarros). Los catarros son producidos por centenares de virus diferentes. Se resuelven sin medicación en una o dos semanas.
  3. La tos aguda no debe tratarse con calmantes de la tos, mucolíticos, expectorantes, antihistamínicos o descongestivos nasales, especialmente en menores de seis años. En niños no está demostrado que estos medicamentos sean eficaces para el tratamiento de la tos y los riesgos superan a los posibles beneficios. Si se usan, siempre deben estar bajo control médico.
  4. Si se quitara la tos habría más retención de mocos, menos oxigenación y más obstrucción de la vía aérea. También habría más riesgo de otitis y neumonía.
  5. Los antibióticos no son eficaces en el tratamiento de los catarros y están contraindicados.
  6. Es muy importante que el niño con catarro esté bien hidratado. Hay que darle líquidos con frecuencia.
  7. Se recomienda hacer lavados nasales y humidificar el ambiente.
  8. Hay que evitar la exposición al humo del tabaco. No se debe fumar en casa.
  9. Medidas sencillas como el lavado de manos disminuyen el riesgo de contagio.
  10. Conviene vigilar y consultar con el pediatra si aparece:
    • Dificultad para respirar (se marcan las costillas y se hunde el esternón, se oyen pitos cuando respira, respiración muy rápida, agitada, etc.).
    • Fiebre que dura más de tres días.
    • Dolor de oídos o supuración.
    • Tos y mocos durante más de 10-15 días.

Decálogo de la alimentación

Antes de empezar, las manos te has de lavar y al acabar, también los dientes limpiar.

1. Una alimentación completa y equilibrada mantiene la salud y previene enfermedades. Se consigue con una dieta variada que incluya todos los grupos de alimentos. Si los niños empiezan desde el principio a comer de todo, se acostumbran para siempre.

2. La dieta mediterránea es muy sana. Consiste en comer muchos vegetales (frutas, verduras, hortalizas, legumbres), cereales (pan, pasta, arroz) y más aves y pescado que carne roja. Cocinar con aceite de oliva y poca sal, mejor yodada.

3. Es bueno repartir lo que se come en 5 comidasDesayuno, comida y una cena ligera. Además a media mañana y merienda, es mejor una fruta fresca o un bocadillo que un zumo envasado o bollería industrial. No hace falta “picar” nada más.

4. Los niños aprenden a comer imitando a los mayores. Mejor comer despacio, masticando bien, sentados en la mesa, disfrutandoen familiaSin tele, porque el niño mal comedor se distrae y no come; y el que come mucho, lo hace sin darse cuenta de la cantidad que toma.

5. Siempre un buen desayuno antes de ir a clase: lácteocereales (pan) y fruta (una pieza entera o zumo natural o ¡tomate!). Mejora el rendimiento físico e intelectual y evita la obesidad.

6. Todos los días frutas, verduras y hortalizas. Se recomiendan 5 raciones al día. Dos o tres deben ser frutas enteras y a mordiscos. Es mejor postre que un lácteo. No más de un vaso de zumo natural, recién hecho, al día.

7. El agua es la única bebida necesaria y más sana que cualquier refresco, zumo o batido.

8. Evite la comida precocinada (con más grasas y sal) y los alimentos con grasas saturadas, trans o hidrogenadas y aceites de coco y palma (lea las etiquetas). Si toma dulces y aperitivos salados que sea con moderación. Cocine más veces a la plancha, en el horno, por cocción o al vapor y menos fritos, empanados y rebozados.

9. Deje que su hijo decida cuánto quiere comer. Tenga confianza: mejor ofrecer, no obligar. Los niños comen la cantidad que necesita su cuerpo, no la que nosotros queremos. La comida no es un castigo; ni tampoco debería ser un premio.

10. Conseguir una hora de ejercicio todos los días: correr en el patio, pasear, subir las escaleras, sacar al perro o ir andando o en bici al colegio. Además, 5 veces a la semana al menos, un poco más de deporte; más divertido en compañía.

PediaTic: Otra vez será

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El pasado martes día 10 por la noche, los aquí firmantes, nos reunimos en uno de nuestros hangouts habituales desde hace un año y medio. Posiblemente es la reunión más triste de todas las que hemos celebrado porque tomamos la decisión racional (y muy contraria a nuestras emociones….) de suspender la celebración de PediaTIC prevista para el próximo día 5 de octubre en Benalmádena (Málaga).
¿El motivo principal? Estar a algo más de 3 semanas y no tener un número de inscritos suficientes. De hecho los comprometidos hasta la fecha a asistir eran tan pocos, que ni las previsiones más optimistas nos orientaban a conseguir la mitad de asistentes que el año pasado.

La preocupación ha sido creciente en los últimos días. No cumplir con un mínimo de asistencia nos obligaba no solamente a asumir personalmente unos gastos importantes sino también un cierto desprestigio para las empresas que nos han ayudado en la organización y para los propios ponentes.

Creemos que el programa y los ponentes eran de categoría. Por lo menos tanto como el año pasado. Que hemos fundido con nuestro mensaje las redes hasta hacernos incluso un poquito pesados.

En la Vela cerrando PediaTicAnalizando las causas del fracaso pensamos en varias posibilidades. En primer lugar la ubicación geográfica, seguramente con dificultades de accesibilidad para algunas personas alejadas y sobre todo la falta de difusión en la zona, seguramente motivada porque ninguno de nosotros estamos cerca. Desde la blogosfera sanitaria y pediátrica tampoco ha habido un apoyo descomunal, con honrosas excepciones ¡por supuesto! Quizá el cansancio de eventos dospuntocéricos que se van pasando el testigo.

El contexto de crisis económica tampoco ayuda. Aunque yendo un poco más allá, probablemente la crisis lleve asociado cierto desinterés generalizado, independiente de lo estrictamente económico. Yo me quedo en casa.

El año pasado nos dijeron que éramos una mezcla de boyscouts, pseudohippies o una especie de perroflautas de la Pediatría por creer en un sueño. Creer que era posible montar un sarao independiente de los grandes lobbies, con un formato diferente, abierto a un público diverso y alejado de los estándares de los congresos médicos al uso. Lleida salió bien, muy bien en realidad. Quizá fue una carambola. Y nos creímos que los sueños se pueden cumplir.

Siempre hemos pensado que PediaTIC en el fondo era una reunión de amigos que se había hecho grande. A lo mejor es el momento de que vuelva a ser pequeño, íntimo, quien sabe si para más adelante volver a crecer de nuevo.

Desde aquí un agradecimiento eterno a los que siempre han creído y confiado en nosotros , y muy especialmente a los ponentes por su disposición y buen hacer en todo momento.

Jesús, Ramon y Amalia
Equipo PediaTIC

Mi grupo favorito

chiste pobres facebook

Hace ya dos años que se creó el grupo de Facebook del mismo nombre que este blog, El médico de mi hij@. Lo que al principio fue una ocurrencia para explorar que era eso de las redes sociales y ver que margen tenía dentro de lo que se buscaba, que era divulgar mensajes de salud, se ha transformado en un supergrupo de 8.640 miembros a día de hoy y subiendo en un orden de 130 nuevos cada semana y con un alcance de más de 61 paises.

Hemos pasado por muchas etapas, unos dirán que cualquier pasado fue mejor, otros que no, se ha dinamizado en torno al grupo y se han creado otros varios en relación a este para poder tratar de una forma diferente los temas, es como si a la gran plaza de discusión le hubieran salido otros locales más reducidos pero más especializados. Grupos de amigas que prefieren profundizar más en este u otro tema, grupos con un aire diferente que permita hablar en cerrado, en fin muchas otras posibilidades de una gran comunidad que debate sobre pediatría, salud y educación, al fin y al cabo sobre infancia.

No voy a hablar de sus características que muchos ya conocéis, muchos pediatras, enfermeras, maestros, psicólogos, farmacéuticos, fisioterapeutas, asesoras de lactancia, en fin toda una torre de babel alrededor de las mil y una cosas que acontecen a la infancia. Tampoco me volveré a quejar de que la gran mayoría sigan siendo madres y los padres nos veamos relegados a una minoría casi testimonial.

Quería hoy pensar en público sobre la utilidad o no de foros como este, desde un punto de vista de salud pública ¿estamos haciendo algo positivo por la infancia? ¿Se puede considerar una campaña de salud infantil con resultados que se puedan medir y que nos indique que estamos en un buen camino?.

Facebook está claro que no parece la mejor herramienta, quizás sí para llegar al confín del mundo, pero no para medir nada, no tenemos a disposición ninguna manera de poder valorar lo que estamos haciendo, o por lo menos yo no la conozco. Quizás la única forma sería diseñando una encuesta y pasarla a los agrupados para que dieran su opinión, pero no llegaríamos a saber más allá de la satisfacción o no de los pertenecientes y eso estaría sesgado, porque el insatisfecho o el enojado directamente se borra y se va, luego todos los que estamos se nos supone a gusto.

Como estamos a principio de curso me voy a proponer evaluar lo que estamos haciendo, seguir haciendo si, pero también intentar responder a muchas preguntas que me hago a diario.

¿Me ayudas a responder?

Yo también voy a Vídeos y Salud #videosysalud

Cuando uno pretende ir a un curso tan interesante como la tercera edición de Vídeos y Salud, la mejor manera de comunicarlo es con un video y con nuevos proyectos que presentar.

Salvador Casado, organizador entre otros del evento, me escribió recordándome que la pediatría dospuntocérica no debía estar ausente de tan destacado y multidisciplinar evento, así que me puse manos a la obra y pensé que sería el mejor momento para aprender algo sobre vídeos y poder sacar adelante un proyecto que tengo en mente desde hace tiempo.

El médico de mi hijo ha evolucionado desde este modesto blog a otras formas de transmitir mensajes de salud, Pediatic fue uno de ellos, ahora en preparación para lanzar el segundo encuentro Pediatic que muy pronto verá la luz. También, la joya de la corona es el magnífico grupo de facebook con más de 7.400 participantes en este momento. Apariciones en prensa online y escrita en los últimos tiempos nos llevan a evolucionar y querer presentar nuevos proyectos. Este último que os cuento se trata de un canal de tv online donde se podrán ver cortos, microcortos, entrevistas grabadas, directos, eventos y todo lo que los 7.400 miembros de la comunidad el médico de mi hijo decidan colocar ahí. Los hilos de facebook se quedan cortos, ahora pasaran también a un formato de imagenes en movimiento, con un lenguaje diferente, de la comunidad, para la comunidad.

Madres poniendo correctamente los aerosoles al niño, o quitando piojos, o cuidando del bebé febril, o entrevista a este u otro afamado pediatra o psicólogo o…… mil cosas que se nos irán ocurriendo a todos.

Espero que os guste, ¡Ah!  espero saber cómo hacerlo, para eso me voy el 8 de junio de 2013 a Granada al tercer encuentro vídeos y salud.

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Fotoprotección o fotoobsesión, a mi niño le ha dado un rayo de sol

pieles

La fotoprotección o protección contra la luz y los rayos solares vuelve a la palestra ahora que parece que ya nos metemos de lleno en la primavera y estamos a las puertas de un tórrido verano. En los últimos años ha habido una gran concienciación sobre el tema y creo que está bien porque los casos de melanoma aumentan y la capa de ozono protectora se desmorona, pero no solo eso, también las partículas diesel se adhieren a nuestra piel, ataques de radiaciones no solo solares sino extraplanetarias, conjuras de catastrofes y yo que se que otras amenazas nos acechan para conseguir destruir la delicada piel de los niños.

Creo que todos sabemos apreciar un buen entrecot, chuleton o turnedó bien hecho. ¿Qué se llama bien hecho? pues que adquiera por fuera un color tostado y por dentro quede prácticamente sin hacer. Ya, ya, habrá gentes que dirán que lo quieren muy pasado, pero eso es estropear la carne. El punto justo es para que no sangre.

Pues bien, visto lo gastronómico y sin perder la comparativa pasemos a ver la piel del tierno infante como si de unas chuletas de lechal se trataran. Cierto que es lechal, no carne de buey adulto y aquí el hecho de ponerlas al fuego durante el mismo poco tiempo que al filetón nos llevaría a achicharrar la tierna y blanca carne. Habrá que reducir el fuego y disminuir drásticamente el tiempo de exposición, pero si evitamos hasta el último grado de temperatura en la parrilla, la carne quedará cruda y no apta para el paladar.chuleton

No es que esté pensando en cocinarme a un crío, no, pero valga la comparación para recordar que el moreno de la piel es uno de los mejores protectores solares que se han inventado, y es así porque lo ha inventado la naturaleza y la evolución, que ha hecho que en el Africa abrasada por el sol sus habitantes luzcan un moreno intenso, sin necesidad de  cremas. Nosotros no somos africanos, salvo los canarios, pero podemos distinguir en nuestro suelo patrio varios tipos de pieles entre la mediterranea más oscura o “arabe” y la rosacea o “giri”.

Sobre las pieles blancas que cuando toman el sol pasan directamente a rosa, no hay nada que hacer, camiseta, gorra y gafas y apuntarse a la emigración nordica como mucho. Sobre la piel más tostada los primeros rayos primaverales y el parque con los niños hace que la piel vaya tomando un tono más oscuro, más moreno que hace que proteja de los rayos del sol, preparándonos así para los rigores del verano.

Desde tiempos ancestrales el hombre aprendió a huir del sol cuando pega “la caló”, se refugiaba en cuevas, granjas de verano, palacetes de recreo, fincas en la sierra o en el chiringuito de la playa, que para eso está. No se quien confundió al ser humano para que se tumbara al sol en las playas, llenándose de arena hasta los lugares más recónditos de la anatomía y sofriendose como chuletón en el infierno. Pues bien, mis respetos a tamaña costumbre, pero pónganse cremas protectoras para este fin, por favor.

Qué me perdonen dermatólogos vendedores de cremas y ópticos y oftalmólogos vendedores de gafas solares, pero pienso que las cosas deben ir en su justa medida, intentemos no dejarnos arrastrar por la sociedad consumista donde todo tiene que tener una solución a poder ser pediátrica o médica, no. El moreno también existe y las cremas habrá que reservarlas para su momento, por ahora salida al parque y disfrutar de los niños sin embadurnarlos de factor 50 que se os van a quedar lechales de por vida.

El peque llama nuestra atención

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Mi pequeño de 6 años se porta muy mal, lleva una temporada que constantemente reclama nuestra atención, pesao, pesao.

Duerme bien, come bien y va bien de la tripa, así que no entendemos mucho el porqué de este comportamiento. Quizás en las últimas semanas la situación se haya ido complicando, tiene la costumbre de quitarnos cosas, las esconde, las rompe o incluso nos chantajea ofreciéndolas para que le demos algo a cambio. Al principio era gracioso y no lo tomábamos a mal, era como un juego, pero los robos fueron aumentando, su conducta se empezó a complicar.

Nunca ha sido fácil con él, la sociabilidad no es lo suyo. Últimamente se pelea en el parque también y es difícil y desagradable salir a la calle con él. No voy a decir que tenga una conducta violenta porque también tiene sus momentos de mimos y cariño desmedido, pero cuando se enfada te mira fijamente a los ojos y te reta. Cuando tiene una rabieta, la convivencia se hace difícil y nos hace plantearnos muchas dudas. Los vecinos deben estar hartos de ruidos y estridencias a cualquier hora del día, aunque es verdad que pasadas las once de la noche es como si se le acabaran las pilas y lo que quiere es dormir en su cama, con su luz apagada y con poco ruido.

Es verdad que no le hacemos mucho caso. Ya se sabe que con el trabajo, la casa, la consulta y todas las obligaciones que las redes sociales me traen, es muy difícil dedicarle tiempo. Últimamente el rato de ponerle las comidas y poco más.

Sirva este corto relato como desahogo, como petición de ayuda, como un decir hasta aquí hemos llegado. Esta mañana llegamos al culmen, nos ha quitado el edredón de la cama y se ha escondido bajo el colchón. Entre no saber si reír por el gesto y el no saber qué hacer, he optado por contar nuestra situación.

Y es que adoro a mi perro, un cocker spaniel negro de 6 años, tan nervioso hoy como el primer día.

Publicado originalmente en el Huffington Post por el mismo autor con el título de Llamada de atención

La conjuntivitis y el limpiacristales

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Grave problema infantil la conjuntivitis, reviso mis datos y veo que es un problema de consulta importante, quizás tanto, que está justo por detrás de la fiebre y los mocos. Es un problema no solo médico, también escolar. Motivo suficiente para expulsar a un peque o cerrarle la puerta como si de un apestado se tratara.

Las consultas por conjuntivitis siguen un patrón y veo que se concentran en un periodo horario, fundamentalmente entre las 5 y las 6 de la tarde, hora de salida del colegio. Todos los padres afirman haber sido advertidos por el profesorado de la conveniencia de consultar al médico y no volver hasta haber sido curado.

El mito de la conjuntivitis como azote infeccioso de la escuelas.

El otro día según venía a la consulta en mi auto, tuvo a bien una paloma hacer sus necesidades en el parabrisas de mi impoluto vehículo, como fuera que el excremento cayó en el angulo de visión del conductor me vi obligado a poner en funcionamiento el limpiaparabrisas, que por un error de diseño imperdonable, primero da una pasada en seco y luego expulsa el líquido limpiacristales, así que en la primera pasada consiguió restregar la cagada por un trayecto curvo de unos treinta centímetros para posteriormente con el líquido elemento disolver parte y restregarle por un área tan extensa que consiguió que no pudiera ver la carretera, con el consiguiente riesgo para mi integridad. Me vi obligado a parar y sacar trapo y agua para poder dejar aquello de alguna manera que volviera a parecer un cristal y no un lodazal.cristasol

El ojo humano se comporta de manera similar a un parabrisas, llevando incluso incorporado su limpiaparabrisas y su desagüe. En días radiantes de luz primaveral después de un oscuro y lluvioso invierno, el ojo que para poder ver debe ir abierto, sufre el ataque lumínico del sol que seca el parabrisas y obliga a parpadear y producir líquido lubrificante para lavar de vez en cuando a modo de limpiaparabrisas.

La primavera trae también días airosos que hace que pólenes y semillas vuelen por el aire para estimular el crecimiento y polinización de las plantas y que gracias a este sistema pueden emigrar a parajes más benevolentes con su destino inicial. De esta forma y por las ventoleras que al atardecer suelen levantarse se arrastran multitud de productos en suspensión, incluso arenas, insectos y otros productos de evacuación aviar.

Si ocurriera que en un día de estos luminosos y ventosos, un tierno infante pasea de la mano con su mamá o su papá y con ese interés y esa curiosidad propia de la edad llevaren los ojos abiertos, tienen un gran probabilidad de que algún elemento impropio golpee sus parabrisas situados uno a cada lado de la nariz, la molestia inmediata hace que se lleven las manos, si, esas manos que suelen llevar los niños cuando juegan, a rascarse y restregarse para evitar la agresión, igual que hice yo con el limpiaparabrisas en mi coche. El resultado es el mismo, la suciedad se expande y el problema no mejora sino que se agrava.

El ojo es muy listo y empezará a producir liquido limpiador llamado lágrima para lavar la superficie, eficaz pero a veces no del todo, porque ha sido una hora de parque y muchas partículas volantes las que debería limpiar. Resultado, el ojo termina como un botijo colorao y con legañas que no son más que todas la cagadas de paloma de mi parabrisas acumuladas en el reborde del cristal.

El profesor muy preocupado y diligente al ver a tres niños en clase con el mismo problema e incluso cuando él mismo siente una leve molestia, decreta la cuarentena, da la alarma y prohíbe la entrada a cualquier menor afecto.

No señor maestro, prohíba el viento, el sol o la primavera, no señor pediatra no todo se cura con colirio antibiótico, a veces hay que bajarse del coche sacar trapo y botella de agua y lavar bien el parabrisas. Lo más frecuente es que un poco de suero fisiológico o la clásica agua de manzanilla (siempre que no sea alérgico a la manzanilla) y una gasa limpia podrían solucionar el problema, evitando la consulta y la expulsión.