Modernidad Sanitaria Madrileña

Paracuellos entra por la puerta grande en la modernidad sanitaria madrileña. A partir del día 4 de abril y tras un curso intensivo de 20 horas, los profesionales sanitarios paracuellenses disfrutarán y harán disfrutar a la población de las bondades de las carísimas ocurrencias tecnológicas del gobierno sanitario madrileño.

Somos los últimos que ingresamos en el selecto grupo del programa AP-madrid, programa informático denostado por todos, que maneja la historia clínica informatizada de la sanidad madrileña.

Hasta ahora se utilizaba OMI-ap programa informático rodado y con muy buena apreciación por parte de los profesionales, que si bien todo es mejorable, estaba diseñado por y para médicos, funcionaba aceptablemente bien y es rápido. Es la aplicación donde se apunta todo lo que nos contáis, aplicación cliente-servidor con alta seguridad por ser datos muy sensibles. Defectos tenía que solo se podía ver la historia de los pacientes del área sanitaria, así si alguien venía del pueblo de Barajas a 3 km no podíamos ver su historial, ya que cada zona tenía su OMI.

Una solución económica hubiera sido interconectar los diferentes OMIs, pero se eligió tirar la casa por la ventana y poner una nueva aplicación fantástica que sería la panacea, AP-Madrid, tras más de 90 versiones, tres consejeros y muchos, muchos millones invertidos, sigue teniendo problemas graves para llegar a situarse al nivel que tenía su predecesor. ¿Cuanto tiempo más tendrá que pasar para que mejore?¿Cuanto dinero y cuantos contratos con empresas externas habrá que hacer?

Es una aplicación web a través de Internet y que corre con los navegadores que tenemos en nuestras consultas, Internet Explorer 6, si si IE6 ese navegador que lleva ya un año sin mantenimiento por parte de microsoft, con más agujeros que un colador roto, que incluso la misma microsoft ha organizado una cuenta atrás para su desaparición con el fin de ridiculizar a las instituciones que todavía lo utilizan.

¡Qué dios nos coja confesaos! No pretendo denunciar nada, no pretendo pedir dimisiones, no pretendo revelarme, solo quiero pedir perdón y paciencia a mis pacientes por el tiempo que le haremos perder en los próximos días.

Es importante escuchar a los chicos

A ver papá, mira, te comento…. quería yo decirte… verás… que buena la aplicación esa que te has bajado en el iphone… ¿eh?.

Pufff que difícil, ¿cómo le digo lo que tengo que decirle?. No sé, mientras me cuenta las virtudes de la aplicación pensaré alguna táctica. Vaya que interesante… ¿y es gratis total?…. Nada que no se me ocurre nada.

Pues verás es que a un amigo de Juan, el chico ese que ya te dije, pues ese chico tiene un conocido que le han comentado en la calle….. “Vale Manolo. ¿Qué has hecho?” Me dice. No, no yo no he sido, de verdad, es que…..

Entonces papa me dice: “¿quieres que hablemos de drogas, de sexo, de chicas…?” Y yo para salir del paso le digo: Venga vale que quieres aprender, ja ja ja. No verás, es que es difícil. Papá se ha sentado en el sillón como para recibir una fuerte impresión, me pregunta si tiene que llamar a mamá para hacer una reunión familiar, no creo que sea para tanto, solo es que tengo miedo, quiero denunciar una cosa, pero no quiero que se sepa que soy yo el que lo denuncia.

Papá ha dejado el móvil, esta sentado y esperando, no dice nada, no suele decir nada, espera lo que le vaya a decir, también podía preguntar algo digo yo, a ver si me da pie, pero no, espera callado. El silencio se hace irrespirable, la tensión crece, creo que lo tendré que decir, seguro que sabrá protegerme, habrá algún programa de testigos o algo parecido como en las películas, tendremos que cambiar de vivienda o de pueblo o vete a saber…..

Está bien…., hay un chico en el instituto que se mete en cuarto de baño de las chicas y las graba con el móvil cuando van a hacer pis. Luego lo esta poniendo en el tuenti. Hasta ahora era divertido porque el móvil es malo y como lo graba desde arriba no se veía casi nada, pero ayer salió una niña entera y se fue llorando porque lo descubrió, no conozco a la niña que es de otra clase pero no me parece bien, lo estará pasando mal y no creo que se deban hacer estas cosas.

Papá habla: No te preocupes, Manolo, es un asunto serio y lo vamos a solucionar entre los dos.

Vamos a hablar con la directora del instituto para que tome medidas y no vuelva a pasar, control en los baños o lo que sea. También hay que ir a hablar con la guardia civil del pueblo para que hablen con un grupo de guardias que investigan estas cosas y que intenten parar la difusión de esas imágenes o que las puedan ver los pederastas, que son personas enfermas que abusan de niños. También papá como es informático se ha comprometido a ir al cole para hablar a todos los chicos de como hay que actuar en las redes sociales, eso de dar datos o poner fotos que se quedan para toda la vida.

La verdad es que estoy más tranquilo y ya no tengo miedo, creo que he hecho bien y con la ayuda de mis padres se pueden conseguir más cosas que yo solo.

Pesadillas

En la foto aparezco con un amigo que encontré esta mañana, estábamos como otros días trabajando en el basurero que hay a las afueras del pueblo, recogemos cosas que otras personas tiran y no sé porque las tiran pues tienen valor, encontramos comida, medio bocadillo de no sé que, pero tengo hambre, ayer no encontré nada y me lo estoy comiendo a escondidas dentro de una tubería grande, mejor que no me vean solo crearía problemas, si es algún mayor me lo quita y si es pequeño me dará pena y tendré que darle parte, así prefiero evitar discusiones. Esta es mi casa junto con dos chicos más. No tengo donde ir y duermo aquí, por la noche tengo miedo. Me mordió una rata y me duele la herida, más le dolió a ella cuando la pillé, pero no es lo peor, vienen algunos mayores y se llevan muchos chicos, pero a nadie le importa.

Cuando salimos de aquí nos acercamos a un campamento cercano de tiendas de lona donde viven muchas personas, hay chicos pero no quieren estar con nosotros, nos tiran piedras cuando nos ven porque dicen que olemos mal y que les vamos a robar. Si no quieren que estemos, pues nos vamos y seguimos andando.

De repente sin saber como, nos encontramos en un camino de selva con mucha vegetación, hay mucha humedad y unos mosquitos como elefantes que pican más que las ratas. Es raro, no se que ha pasado, mi nuevo amigo me mira con una expresión de sorpresa, tampoco sabe donde estamos, se oye ruido de voces a lo lejos y parece que se van acercando, no entiendo lo que dicen, nos asomamos por un claro y vemos un grupo de chicos mayores con fusiles y muchas armas, no puedo dejar de mirarlos y me invade el pánico, no puede ser bueno. Creo que nos han visto, nos apuntan y vienen corriendo hacia nosotros, varias voces en un idioma extraño me amenazan para que no me mueva, ni se me ocurriría, creo que me he mojado los pantalones.

Estoy en la trasera de un camión a través de la selva con mi amigo, pero ahora es mayor, yo también, ha pasado casi un año y los dos llevamos entre las manos un fusil, llevamos la cara tiznada de negro y vamos a una misión de limpieza, no se muy bien lo que es, me han dicho que hagamos caso al jefe, es un chico mayor al que tengo miedo. Llegamos a una aldea, hay poca gente, algunos animales por la calle y a la voz de vamos al ataque, salen todos corriendo, empiezan a disparar a todo lo que se mueve, yo me he quedado petrificado en el camión, el jefe viene hacia a mi y me pone una pistola en la cabeza, me coge del brazo para arrastrarme afuera y me grita.   “Manolo, despierta que estas delirando, hijo mío que fiebre tienes”.

Estoy en mi cama, mis padres me observan, he mojado la cama y estoy temblando, no sé si de miedo o por la fiebre. Espero que los monstruos que he visto en mi sueño no existan de verdad, no podría volver a dormir nunca más.