Riesgos de verano

Hace diez años que venimos en julio a casa de mis abuelos, desde aquella primera vez donde ya presentí que me quedaba, la historia se viene repitiendo toda una decada. Ahora tengo una buena panda de amigos que nos juntamos todos los años en la piscina de la urbanización. Vienen todos los años desde puntos muy diferentes, de ciudades muy diferentes, tenemos hasta un inglés que al principio no se enteraba de nada y nos reíamos mucho con él, ahora a veces alguna tarde nos da a todos por hablar en inglés.

Las mañanas son para ir a la playa, yo ya llevo dos picaduras de medusa, no sé si volver a meterme porque me han cogido manía. El socorrista me lava bien la picadura con agua salada, me quita todos los pinchitos con una tarjeta de plástico y me pone vinagre que me mejora mucho, luego la bolsa de hielo de la nevera y ya está, pero la primera vez tuve que tomar ibuprofeno y todo, de lo que me dolía.

Está siendo un verano un poco accidentado, ahora estamos tres amigos con otitis, me duele el oido un montón, pero lo curioso es que aunque nos pasa lo mismo cada uno tiene un tratamiento diferente. El abuelo dice que es culpa de la piscina que seguro que está contaminada y como están ahorrando en cloro, el agua va teniendo ya un cierto colorcito, ayer tuvo discusión con la presidenta de la comunidad.

A Juan le llevaron al hospital comarcal, a urgencias, después de esperar 4 horas porque había mucha gente le mandaron unas gotas para el oído, un jarabe para los mocos que le hace vomitar, un antibiótico que ahora le da diarrea y el ibuprofeno de siempre. Cada día le vemos peor.

A Pedro le pidieron cita en el centro de salud del pueblo en una consulta sólo para turistas y le dieron para dos días después, lo pasó el pobre fatal a base de ibuprofeno, cuando llegó le dijo que ya estaba casi bien y que siguiera con el ibuprofeno y le pusiera calor con un paño. No sé, está muy callado ultimamente.

En mi caso, los abuelos llamaron a mis padres, como no es la primera vez pensaron que se podía solucionar sin ir al pediatra. Mi madre le puso un email a Jesús, mi amigo, el médico de mi hij@ y le contestó que probablemente sería una otitis externa, típica de las piscinas y le mandó un artículo donde hablaba de ello, les dijo que me pusieran unas gotas que llevan antibiótico y antiinflamatorio 4 veces al día y lo mejor de todo, me puedo bañar, eso si sin bucear porque me duele, pero puedo jugar al volei donde no cubre con los pocos amigos que quedan sanos.

Si es que nos vamos haciendo mayores…..

Otitis

Articulo sobre otitis sacado de la página para familias de la AEP (Asociación Española de Pediatría) Sin cambiar ni una coma.

La otitis media aguda es la infección aguda del oído medio, que está situado inmediatamente por detrás del tímpano. Es una de las infecciones infantiles más frecuentes. Entre un 80 y un 90% de todos los niños presentarán al menos un episodio de otitis durante los primeros años de vida. Y es la primera causa de prescripción de antibióticos.

¿Cual es la causa de la otitis media aguda?

La otitis media aguda es una infección en la que pueden estar implicados tanto virus como bacterias. Una secuencia de hechos muy frecuente es la siguiente: un niño se acatarra, presentando abundante mucosidad nasal (síntomas cuya causa suelen ser virus respiratorios), y al cabo de unos pocos días puede quejarse de dolor de oído. La infección del oído medio suele estar producido por otors agentes infecciosos denominados bacterias.

Las bacterias que con más frecuencia causan otitis media aguda son el neumococo, el Haemophilus influenzae no tipable y la Moraxella catarrhalis.

¿Cómo se diagnostica?

La otitis media aguda se diagnostica por los síntomas, que el propio niño puede referirnos si es ya mayor para verbalizar lo que le pasa. Lo más frecuente es la aparición de dolor que se acompaña o no de fiebre en un niño que muchas veces, previamente, tiene síntomas de resfriado común.

El médico hará el diagnóstico de confirmación explorando los oídos del niño con un aparato llamado otoscopio.

¿Es grave la otitis media aguda?

En los países desarrollados, donde los niños disfrutan de un estado de nutrición adecuado, la otitis media aguda es una enfermedad por lo general leve. Un 80% se resuelven espontáneamente, sin necesidad de tener que tomar un antibiótico.

Algunas complicaciones que hace algunas décadas parecían muy frecuentes, como la mastoiditis, son ahora poco frecuentes en niños previamente sanos y sin ninguna enfermedad crónica que les predisponga a presentar infecciones graves.

Entonces, los antibióticos, ¿son útiles?

Los resultados de los estudios más recientes constatan que el porcentaje de curaciones es similar, tanto si se toma un antibiótico como si no. Sí se ha demostrado que el tratamiento antibiótico mejora la clínica y acorta discretamente la duración de los días con síntomas.

¿Qué opciones de tratamiento existen?

El tratamiento a seguir debe ser debatido con el médico del niño y depende mucho de si se trata de un niño sano (es decir, sin otras enfermedades que puedan empeorar la evolución de la otitis) o no, de los síntomas que presenta (puede tener un ligero dolor de oído que se calma fácilmente con analgésicos -ibuprofeno o paracetamol- o, por el contrario, puede padecer un dolor insoportable que responda parcialmente a los analagésicos habituales) y de la posibilidad de un correcto seguimiento posterior por un profesional. Sintetizando, cabrían dos posturas.

1.- Tratar sólo con antitérmicos (ibuprofeno, paracetamol) y observar la evolución durante los 2-3 días posteriores. En la mayoría de los casos los síntomas desaparecen (es la evolución más habitual).

2.- Si el estado general del niño está afectado, la otitis lleva ya más de tres días de evolución sin observarse ninguna mejora, o bien si se trata de una otitis media aguda bilateral o supurada (es decir, se ha abierto espontáneamente un pequeño agujero en el tímpano por el que se drena el líquido acumulado e infectado), el médico puede decidir tratar con antibióticos desde el momento del diagnóstico. Las situaciones descritas son las menos frecuentes.

Fuente consultada: “Evidencias en Pediatría”
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Artículo creado el 1-6-2011, revisado por última vez el 23-8-2011
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

Este texto, perteneciente a la Asociación Española de Pediatría, está disponible bajo la licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Spain.

Me duele la oreja

Ya queda poco para que terminen las clases, estamos preparando una función en el colegio para la fiesta de fin de curso y yo tengo un papel secundario, no han sabido valorar mis dotes musicales, quiero cantar o tocar el piano, pero dice mi profesora que tengo una oreja enfrente de la otra. Yo miro de vez en cuando a todos y creo que tienen las orejas en el mismo sitio que yo, quizás más grandes más pequeñas pero la situación es la misma. Voy a terminar primero de primaria con grandes notas, es importante para mi, como ya os he contado voy a ser un lider de opinión en el futuro y no quedaría bien decir que fui un fracaso en el cole, eso solo es útil aunque sea mentira si vas a ser músico o un genio rebelde pasajero.

Hoy ha comenzado el verano y llevamos ya varios días que hace mucho calor, el fin de semana estuvimos en la piscina de unos amigos de mis padres y nos estuvimos bañando todo el día, yo juego con mi hermana Veva saltos carreras y mucho bucear porque consigo ganarla. Estos señores, amigos de mi padre vienen a casa a ver el fútbol, pero como ahora no hay, vamos nosotros a su piscina, tienen un bebe recién nacido y todavía no juega a nada.

El caso es que os estoy contando esto y me estoy poniendo malo, me está dando un dolor en la oreja de la derecha, que es la que está enfrente de la de la izquierda. Me meto el dedo para intentar rascarme por si aliviara algo pero nada, me estoy poniendo nervioso, me tiro de la oreja, me doy golpes pero no consigo nada, la profesora se ha dado cuenta y me dice que me este quieto. Que más quisiera yo, pero esto cada vez duele más. No pienso llorar. El dedo sale manchado con un liquido verdoso que huele a rayos, grito y pido ayuda me duele mucho.

La profesora me lleva al cuarto del director y llaman a mi padre para que venga a recogerme, me duele toda la cabeza como si fuera a explotar, digo yo que podían darme el jarabe de naranja para estas situaciones debería ser bueno, pero dice la directora que sin autorización no puede, pues que llamen al ministro o a doña Esperanza pero que me quiten esto. Socorroooooo.

Cuando llega mi padre, media hora después, tampoco es que haya corrido el tío, ya te vale, le dicen que me lleve a urgencias que seguro es una otitis por la piscina. Y digo yo, si ya saben lo que es porque me va a llevar a urgencias, dadme el jarabe naranja y solucionado. Papá dice que si a todo, pero se encamina a casa y me da la poción mágica, se queda conmigo en el sillón un rato contándome cosas hasta que se me pasa, dice que a él le paso una vez y que se metió un algodón muy grande en la oreja que sobresalía y estaba muy gracioso. Pero ahora no hay que poner algodón, solo dar un calmante y si no se quita pediremos hora por la tarde con mi amigo Jesús, el médico de mi hijo.

Otro médico (II)

Mamá sigue sin llevarse muy bien con mi amigo Jesús, (el médico de mi hij@ ) creo que ya os he hablado más de una vez de él. Hoy hemos vuelto a verle no se exactamente porque, yo estoy bien pero mis padres dicen que no pueden dormir, que me paso la noche tosiendo y roncando, yo no me entero pero si ellos lo dicen, será. El cerebro se me sigue licuando y ya me sale por la nariz y por el oido, ya os lo conté hace poco, que susto, pero si son tan malos los mocos, bueno será que salgan, lo peor es que se me quedaran dentro y se me hinchara la cabeza.

Jesús le ha vuelto a contar lo mismo cada vez que vamos, yo ya lo sabía, pero mamá parece que no se entera, que los mocos no son malos y que lo único que hay que hacer es limpiarlos bien, que los jarabes no valen para nada y que pueden ser peligrosos, y yo añado, algunos estarán muy malos lo aseguro. Ella no se queda tranquila y le ha insistido en que me mande a no se que sitio que hay un señor que solo sabe de orejas y narices, que raro, ¿no sabrá más Jesús que entiende de todo un poquito y además es amigo mío?

He oido algo que ha preguntado papá en voz baja que me ha dejado muy desasosegado, que si no sería bueno que me quitaran no se que, he entendido algo como vege..noseque pero ¿por qué me van a mutilar ya tan pronto si solo tengo 3 años?, y lo peor ¿por que quiere papá que me mutilen? y aún más importante a que altura tengo yo las vege….noseque. Hay dios mio. Hace poco tenía fimosis, espero que no sea lo mismo.

Mamá, ya os decía que no se queda tranquila y creo que me van a llevar definitivamente a un experto en narices y orejas que conoce la mamá de Juan, el pelota de la clase, tendré que buscar el teléfono del defensor de menor, esto no va a terminar bien, ya lo veréis.

Es el fin

Sigo lleno de mocos mis padres creo que están un poco hartos, no termino un catarro cuando empiezo otro, mi cerebro está ya totalmente licuado y no creo que aprenda nada este curso, todo se me va por la nariz.

El viernes pasado por la noche me dio un dolor que creí que era el fín de mis dias, lloraba y me tiraba de la oreja, me puse un poquito nervioso. Si se enteran mis amigos de la guarde, liquido al chivato, he dicho que no fue nada y así debe de quedar. ¿Vale?

Papá decía que estaba hasta no se donde de que me pasen cosas por la noche y en viernes, los fines de semana no está Jesús, el médico de mi hij@, mi amigo, y hay que buscar un pediatra donde sea. Aunque yo les vi tranquilos, papá protestaba, el pobre lleva casi dos meses sin dormir, que si toso, que si me levanto por las noches, le veo mal, la verdad. Mamá me abrazaba y me dejaba poner mi oreja contra su pecho dandome calorcito, que bien, pensé que solo con eso se me iba a quitar. Decidieron darme una pócima con sabor a naranja pocha que dios confunda al que la inventó, yo seguía acurrucado con mamá y poco a poco me quedé dormido.

Al día siguiente me repitieron la pócima esa con las comidas, creo que me va a sentar mal el puré por culpa del veneno este, pero ya no me duele, me encuentro raro con frío y algo molesto en general, papá vuelve a protestar y dice que tengo fiebre, yo le tranquilizo diciendole que aunque me esté muriendo, el partido de la tele no nos lo perdemos, es que tengo una mano izquierda con mi padre.

¿Pero, que es esto? ahora los mocos me salen por la oreja, ya no son mocos normales es como pegajoso y no hace bolitas, huele mal, ¡Ay dios mio! se me esta pudriendo el cerebro, es el fin de verdad.

Que fin de semana más largo, mamá ha pedido cita para ver a Jesús a primera hora, hoy está serio no se si porque le quedan 50 niños por ver o porque intuye que lo mio es severo. Me saluda, como siempre, yo le pongo cara de pena y rapidamente comprente que esto no es lo habitual, me mira las orejas con una aparato con luz, con cuidado y dice “Que horror esta oreja esta pocha” he de decir que estas expresiones suyas a mamá no le hacen mucha gracia, ya os le he comentado, pero a mi si, me hace sonreir aunque este muy malo. Nos ha mandado un anti-noseque y dice que esta vez había una contaminación con germenes mutantes extraterrestres que precisaban de un ataque nuclear.

Hoy martes he ido a la guarde a contarselo a mis amigos y estoy otra vez en forma, tampoco fue para tanto.