Segunda semana de huelga indefinida por la sanidad pública

vagabundo

Autorretrato, dentro de poco

“SE PUEDE”

Segunda semana de huelga, los tenemos acorralados, su necedad les delata, ni su control de los medios de información les hacen más guapos, al contrario cada vez que aparecen en publico es para denotar su estulticia y simplonería. Ni siquiera saben mentir, no saben lo que están diciendo como meros peleles manejados por hilos más altos nuestros políticos repiten eslóganes que ignoran su significado.

¿En quien confías en tu médico o en un político?

¿Como confiar en un programa político que está en la basura el mismo día que pasaron las elecciones?, mentira tras mentira, intentando repetir una y mil veces en las televisiones amigas un mensaje burdo para convertirlo en cierto a fuerza de repetirlo. No señores, no tienen credibilidad ninguna, si no saben gestionar la sanidad váyanse,  dimitan, recuperen un mínimo de decencia y marchen a su casa.

Señor conserjero Fernández-Lasquetty dimita, por su honor.

Señor González usted ¿que hace ahí?, nadie le ha votado, que yo sepa se voto a una señora, váyase también.

Seguiremos informando

El arte del avestruz o ahí os quedáis

Soy un cobarde, lo admito. Las vacaciones veraniegas, mientras las tengamos y no las prohíban deben usarse en beneficio propio, si, propio de cuerpo y alma. Tengo amigos médicos o enfermeras que aprovechan su mes para irse a echar una mano a África o la selva más recóndita del mundo con su Ong favorita, al fin y al cabo se hace un gran bien local, pero sobre todo lava nuestro alma para poder seguir mirándonos en el espejo un año más.

Otros amigos viajarán lo más lejos posible según las posibilidades de  su cartera, para luego poder presumir de un gran viaje o de una experiencia única y competir con el vecino que no llegó a Cuenca, al fin y al cabo beneficio propio.

Yo no voy a hacer nada, buen comer, buen beber, mejor dormir y disfrutar de mi entorno con la vista puesta en 5 o 10 metros a la redonda, nada de telediarios, ni prensa, ni redes sociales, nada de primas, ni noticias, ¡que les den!.

Espero que a mi vuelta esté ya la revolución terminada.

Espero ver un nuevo gobierno que no mienta, pero al que no votaré por estar ausente, da igual, se ha demostrado que no gobiernan, sólo cumplen órdenes de otros poderes ocultos y son capaces de tragar sapos con tal de seguir en la silla. Me gustaría ver arrepentimiento en el que robó y devolvió el dinero integro, no el 10% amnistiado. Yo si le amnistío señor ladrón, pero devuelva todo el daño que hizo, no le quiero en la cárcel, le quiero trabajando para resarcir su mal. Me gustaría a mi vuelta que los productos de lujo de verdad, joyas, coches de alta gama, etc.. pagaran un 33% de iva, y no el cine o el teatro. Tasas por movimientos de grandes capitales y no por estudiar FP. Que mi amiga Ana, jubilada ya, recupere su dinero estafado en preferentes. Que no haya más desahucios mientras se pueda negociar una alquiler social. La escuela y la sanidad, pública y de la mejor calidad, si no saben como hacerlo, pregunten, nosotros los maestros y los sanitarios podemos aportar soluciones.

Vayan haciéndolo ustedes solos, que cuando vuelva de vacaciones quiero verlo todo arreglado, sino es así, en otoño tendremos que marchar sobre el Congreso para exigir que lo cumplan. ¿Por cierto, por qué lo tienen tan blindado estos días?¿se piensan que una marea indignada y pacífica no puede tumbar cuatro vallas? El agua de la playa no necesita de violencia para alisar los castillos de arena. (seguro que esto lo dijo algún pensador pero no se dar la cita)

¡¡Ahí os quedáis!!

Por África, hay otros Manolos (Mtoto)

Mañana se celebra el día de África, dura y triste como siempre. He querido adelantarme un día para recordar uno de mis artículos más queridos, sacado del diario de Manolo. El os lo puede contar mejor que yo lo que siento.

Para los que alguna vez habéis leído una de mis historias, no os será extraño que cuente que amanezco cada mañana con una edad diferente, como si viajara en el tiempo adelante y atrás. Me suceden anécdotas o soy testigo de descubrimientos cotidianos y habituales para la edad que me toca vivir y que me esmero en contaros en estos breves relatos.
Lo de esta mañana ha sido realmente raro, una vuelta de tuerca, hasta para los que me seguís, ha sucedido algo que es nuevo para mí. He viajado también en el espacio y he despertado en un lugar diferente. Tengo dos años y el susto al levantarme ha sido mayúsculo, soy más negro que un cuervo, y flaco como un árbol seco, mi primera reacción hubiera sido de sobresalto y de salir corriendo, pero no puedo apenas ni levantarme, estoy muy cansado. He averiguado que soy de Xabaalo Barbar una aldea al sur de Somalia, de donde salimos caminando hace ya 3 semanas a través del desierto, a veces, las mejores, caminos de tierra seca, ni una brizna de verde en todo el recorrido, polvo y tortura para los pies cansados.
Papá se fue a la guerra antes de que yo naciera, tenía 5 hermanos mayores, Omar que tenía 7 años se fue como papá, aunque mamá dice que se lo llevaron unos ladrones. Dos hermanos más murieron hace un año durante un asalto a la aldea y luego nueve meses después nació mi hermana, ella va siempre atada a mamá.
Mamá ¡que guapa es!, oscura y delgada, con cara triste pero fuerte como una leona, lleva un traje de muchos colores que sacude de vez en cuando para quitarle el polvo del camino, se atusa el pelo para disimular las penurias, yo diría que es coquetería para mostrarse siempre  altiva y orgullosa, jamas derrotada. Vamos a llegar al campamento de refugiados de Dadaad en Kenia en unos pocos días y tiene que estar presentable, que no piensen que es una cualquiera, es Radhiya de la tribu de los Afar, grandes desde siempre.
Hoy no puedo caminar, no tengo fuerzas, antes tenía mucha hambre pero hace ya tres días que sin comer he perdido el apetito, mamá me ofrece un poco de agua que nos queda, apenas unas gotas que hace que se acerquen un montón de moscas a mis labios para quitarme lo poco húmedo que tengo. Quiero volver a dormir, pero tenemos que llegar, apenas son tres días y habrá agua y un poco de comida.

Mamá me coge en brazos a mí también, peso poco y ella es tenaz, siento su brazo fuerte que me sujeta, levanto mi cara con esfuerzo y le miro a la cara para darle las gracias y la veo resplandeciente con una luz a su alrededor que la ilumina y la embellece hasta parecer una de esas fotos de vírgenes que traían los padres blancos cuando iban a la aldea. Un temblor recorre mi cuerpo y con una relajación de felicidad absoluta, reposo la cabeza sobre su hombro. Entonces, la oscuridad.

Como todo el mundo sabe

No hace mucho que encabezaba un artículo mío con esta frase “como todo el mundo sabe...” y después continua con el argumentario propio de lo que se quería contar. No lo recordaba, me ha aparecido al poner la frase en google para escribir el artículo de hoy contra este maldecir. Pero si lo uso yo también, ¿como lo voy a criticar?, pues si, salvo este primer párrafo a modo de disculpa el resto va a denostar la susodicha frasecita.

Comenzar o terminar una declaración, un artículo, o cualquier otro comunicado con la frase “como todo el mundo sabe” esta atacando directamente al escuchante, dice implícitamente “como deberíais saber y no sabéis” o lo que es peor “voy a decir una mentira, pero como tú eres un ignorante te creerás que es verdad”. Una frase rotunda que pretende en si misma anular toda crítica posible a la argumentación que se va a dar o se ha dado.

Preguntareis el por qué de este comentario, pues está claro, como todo el mundo sabe es una frase en el ideario político actual, no hay mentor o procer gubernamental que no empiece o acabe su discurso o comunicado de prensa sin preguntas, con un deje tipo, “esto es porque si””siempre ha sido así””es lo que hay que hacer””en Europa se hace así””lo haremos porque todo el mundo lo pide” etc…

Pues yo no lo sé, no seré de este mundo, soy muy corto, pero yo no sé. No sé por qué se están haciendo las cosas tan mal, el camino no es el bueno, ¿señores por favor pueden perder un mínimo de su tiempo y explicar lo que “todo el mundo” ya sabe y yo desconozco?. Por cierto ¿quien es todo el mundo?

Expliquen por qué “todo el mundo” piensa que el sistema sanitario se hunde, expliquen por qué tiene que haber recortes a los más desfavorecidos como pensionistas, inmigrantes y necesitados. Si yo también lo supiera no escribiría artículos como este y me dedicaría a hablar de los mocos de los niños que al fin y al cabo es mi profesión.

Mirando para otro lado

Supongo que todos los blogueros cuando escribimos un artículo miramos de vez en cuando las estadisticas y la evolución de lo escrito. ¿Se lee, no se lee, ha gustado? Por lo menos, yo lo hago, mi ego es muy importante para mi. Ayer me llevé un palo en el mismísimo por varios motivos. Escribí un post que creí rompía con lo habitual, comprometido y que podría gustar. Reconozco que las veinte veces que lo leí para descubrir las dichosas faltas de ortografía me emocionaba y hasta se me saltaba alguna lágrima, me veía en la piel de Mtoto (que no es traducción de Manolo, sino de muchacho en swahili), dar al botón de publicar fue toda una liberación.

Según avanzaba la tarde pude observar que no se leía, a las doce de la noche mire la estadistica y me dí cuenta que era el artículo de las historias de Manolo menos leído con diferencia. No es que no gustara es que casi nadie había entrado a leerlo o siquiera a echarle un vistazo por encima. ¿Cual era el problema? gustan más los artículos sobre obesidad, o sobre mocos, incluso algún día sin publicar nada tenía más visitas, ¿qué estaba ocurriendo?

La hambruna del cuerno de áfrica es un tema que no gusta, el problema era la foto, el visitante de redes sociales ve la foto y piensa “ya se de que va” “que pena, pobrecitos” pero miramos la siguiente entrada, si hubiera puesto una cara de un bebe regoldete sonriendo hubiera sido mucho más atractivo. Escogí la foto con cuidado, no demasiado agresiva, se sabe de que se va a hablar, pero no es un niño límite, se tapa la cara avergonzado para que no se descubra su penuria, todavía tiene su orgullo al verse en esa humillante situación. Igual que la madre de Mtoto, no son pueblos rendidos. Mi malestar por la noche fue mucho y he dormido mal. Yo que duermo como un bebe.

Hoy escribo esto como desahogo, pero confieso que me cuesta llegar al final de los artículos sobre solidaridad y cooperación de  @rubengp en hij@s de eva y adan aunque los comienzo todos. Yo prefiero mirar a otro lado y mañana hablaremos de que parte de la acelga es más nutritiva, si el tallo o la hoja.

Otros Manolos (Mtoto)

Para los que alguna vez habéis leído una de mis historias, no os será extraño que cuente que amanezco cada mañana con una edad diferente, como si viajara en el tiempo adelante y atrás. Me suceden anécdotas o soy testigo de descubrimientos cotidianos y habituales para la edad que me toca vivir y que me esmero en contaros en estos breves relatos.
Lo de esta mañana ha sido realmente raro, una vuelta de tuerca, hasta para los que me seguís, ha sucedido algo que es nuevo para mí. He viajado también en el espacio y he despertado en un lugar diferente. Tengo dos años y el susto al levantarme ha sido mayúsculo, soy más negro que un cuervo, y flaco como un árbol seco, mi primera reacción hubiera sido de sobresalto y de salir corriendo, pero no puedo apenas ni levantarme, estoy muy cansado. He averiguado que soy de Xabaalo Barbar una aldea al sur de Somalia, de donde salimos caminando hace ya 3 semanas a través del desierto, a veces, las mejores, caminos de tierra seca, ni una brizna de verde en todo el recorrido, polvo y tortura para los pies cansados.
Papá se fue a la guerra antes de que yo naciera, tenía 5 hermanos mayores, Omar que tenía 7 años se fue como papá, aunque mamá dice que se lo llevaron unos ladrones. Dos hermanos más murieron hace un año durante un asalto a la aldea y luego nueve meses después nació mi hermana, ella va siempre atada a mamá.
Mamá ¡que guapa es!, oscura y delgada, con cara triste pero fuerte como una leona, lleva un traje de muchos colores que sacude de vez en cuando para quitarle el polvo del camino, se atusa el pelo para disimular las penurias, yo diría que es coquetería para mostrarse siempre  altiva y orgullosa, jamas derrotada. Vamos a llegar al campamento de refugiados de Dadaad en Kenia en unos pocos días y tiene que estar presentable, que no piensen que es una cualquiera, es Radhiya de la tribu de los Afar, grandes desde siempre.
Hoy no puedo caminar, no tengo fuerzas, antes tenía mucha hambre pero hace ya tres días que sin comer he perdido el apetito, mamá me ofrece un poco de agua que nos queda, apenas unas gotas que hace que se acerquen un montón de moscas a mis labios para quitarme lo poco húmedo que tengo. Quiero volver a dormir, pero tenemos que llegar, apenas son tres días y habrá agua y un poco de comida.

Mamá me coge en brazos a mí también, peso poco y ella es tenaz, siento su brazo fuerte que me sujeta, levanto mi cara con esfuerzo y le miro a la cara para darle las gracias y la veo resplandeciente con una luz a su alrededor que la ilumina y la embellece hasta parecer una de esas fotos de vírgenes que traían los padres blancos cuando iban a la aldea. Un temblor recorre mi cuerpo y con una relajación de felicidad absoluta, reposo la cabeza sobre su hombro. Entonces, la oscuridad.