Prescripción prudente en pediatría

Desde el lunes está en marcha una campaña blogosférica sanitaria bajo el titulo de prescripción prudente que se apoya en un blog del mismo nombre. Bueno es que se recuerde que los medicamentos son productos no siempre inocuos, a veces caros, a veces innecesarios y algunas veces peligrosos. Vale diréis, pero eso es cosa de médicos ellos han estudiado y ellos sabrán, a nosotros padres que nos lo den ya masticado.

Cuando una consulta se masifica, cuando unas urgencias se abusa de ellas, cuando el médico o enfermero/a está presionado, puede tomar unas medidas terapéuticas erróneas, no tanto por equivocadas, sino por excesivas. En pediatría es muy notorio y frecuente. Cito un caso que nos recuerda Juan Morales en su blog La consulta sin cita que se está haciendo un habitual por coincidir y mucho en la visión práctica de la medicina. A tenor de un caso de escarlatina, nos recuerda que el germen o bacteria productora, el estreptococo, ese que produce las famosas placas en la garganta, NO aparece en menores de tres años. Es extremadamente raro su presencia el las amigdalas del pequeño. ¿Por qué? pues porque las amigdalas son una segunda linea de defensa y la primera linea, la  dominante, son las adenoides, más arriba detrás de las narices y su germen favorito a estas edades ¿los conoceis? exacto, los virus.

Entonces diréis, ¿por qué me dijeron en urgencias? o ¿por qué mi pediatra me dijo que tenía unas placas enormes?. Pues hay dos razones, una que se vean productos adheridos encima de la amigdala, tipo restos alimenticios, caseum, o moco y no pus bacteriano ni mucho menos y la otra razón son las prisas, es más facil decir tiene unas placas o una otitis, toma antibiotico y adiós. Está es una manera agradecida porque lleva a pensar que bueno es este médico que ha visto lo que le pasaba a mi niño. Si hay que empezar a explicar y derribar mitos en cinco minutos de consulta vamos mal. A sí que el médico opta por medicar o quedar como un borde, no le doy nada.

Esta campaña intenta concienciar, para que ejemplos como el detallado aquí vayan siendo anécdotas del pasado y seamos capaces de parar un segundo y antes de firmar una receta propia o derivada del especialista, seamos capaces de pensar en nuestro pequeño paciente y si hay que recetar y firmar no uno sino dos, tres o cuatro, se firman las que sean necesarias, pero siempre con un criterio de prudencia y la mejor prudencia es que si no hace falta, no se debe recetar. No antibioticos innecesarios, no preventivos innecesarios, no mucolíticos o expectorantes sin efecto, no placebos, no sobredosificar con antitermicos y antiinflamatorios.

¿Por qué sobremedicar a niños movidos, o que no aprueban?¿por qué ibuprofeno para todo, no sea que….? ¿Por qué medicamentos para prevenir algo que no tendrá?¿Por qué lo recetamos con tanta ligereza? Cada consulta no tiene porque acabar con una prescripción, a veces el mejor remedio es una explicación de qué ocurre y que no va a haber complicaciones, o como detectarlas si pueden aparecer.

Mi petición va dirigida a la administración. El médico y el paciente necesitan tiempo en consulta para poder explicar y dar apoyo en la enfermedad y consejo en la salud, no basar la relación en una prescripción y una firma.