Despertad, indignaos, luchad

Primero se llevaron a los negros,
pero a mi no me importó
porque yo no lo era.
Enseguida se llevaron a los judíos,
pero a mí no me importó,
porque yo tampoco lo era.
Después detuvieron a los curas,
pero como yo no soy religioso,
tampoco me importó.
Luego apresaron a unos comunistas,
pero como yo no soy comunista,
tampoco me importó.
Ahora me llevan a mí (funcionario) pero ya es tarde.

Bertold Brecht

Un primo andaluz batallador, de esos andaluces que llevan 36 años en Cataluña me manda el poema de Brecht, un clásico. Es bueno recordar en estos tiempos que no estamos solos, que las cosas no ocurren porque sí, que si al vecino le va mal probablemente algún día pueda ser al revés. Están los catalanes luchando por su sanidad pública, enfrentandose a recortes y cierres, en un deterioro progresivo de uno de los pilares del estado del bienestar.

Yo como no soy catalán y no me gusta el barsa, pues que les den. Aunque soy de madrid pero no me gustan los maestros, pues que les den. Pero algún día les tocará a los médicos interinos madrileños y ¡ojo! yo soy uno de ellos y tengo 52 años, el paro y yo no nos llevaríamos bien.

Cuando el problema es de ellos, miramos a otro lado, no es necesario que sea negro o marginado, sanitario catalán o maestro madrileño, la cuestión es que cuando lo tengamos encima no tendremos tiempo de reaccionar. Su problema es el nuestro, nuestra obligación es hacerlo visible, intentar despertar del letargo consumista en el que nos encontramos, porque en algún momento nos faltará y nos quejaremos amargamente de la poca solidaridad de nuestros vecinos, ahora somos los vecinos y nos están pidiendo ayuda.

Despertad, indignaos, luchad, no está todo perdido, se puede recortar de aquí o de allí, ellos los que tienen el poder no van a recortar de lo suyo, tendremos nosotros que recordarles de donde deben provenir los ahorros y donde se pueden parar despilfarros. Son de frágil memoria y día a día hay que recordarles, que no, que las facturas de sus borracheras de poder no las pueden pagar los asalariados de por sí mal pagados, que sus orgías de avaricia no pueden pudrir el futuro de los nuestros.

Despertad, indignaos, luchad, hoy son otros pero mañana seremos nosotros, nosotros y ellos somos lo mismo, el futuro se acerca.

Manolo tienes mala cara

Hoy es uno de esos días raros que me despierto a media noche, me duele la tripa mucho, me he acercado al baño y he vomitado medio kebab que me cené. Han abierto un local cerca de casa en el centro comercial y te dan unos bocatas como hamburguesas pero que se llaman kebab o algo parecido. Estaba bueno pero me comí el más grande, a mis ocho años se me ha despertado un hambre que papá dice que va a poner un candado en la nevera. No es la primera vez que después de un atracón tengo problemas de tripa, la vecina dice que “en el pecado llevo la penitencia” que no sé lo que significa pero suena bien para soltarlo aquí.

Esta vez parece diferente, mamá está preocupada, otras veces cuando lo echas te quedas bien y se pasa el problema, pero hoy no es así, tengo malestar y el dolor no mejora, sino que cada vez me encuentro peor. Tengo frío y me he arropado bastante pero sigo destemplado, esto huele mal.

El día lo estoy pasando en la cama, no he ido al cole y eso que hoy se formaba el grupo de fútbol del que soy capitán, pero no he podido moverme de la cama. Cómo estaré de malo, que cuando ha venido Veva del cole me ha dado un beso y ha dicho, pobrecito, en otras situaciones me hubiera dicho, te jorobas por tragón o anda ya que eres un quejica. Esto ya me ha preocupado muchísimo y papá me va a llevar a ver a Jesús, el médico de mi hij@, para ver qué remedio tiene.

Jesús al verme en la sala nos ha hecho pasar rápido y me ha dicho, qué mala cara traes Manolo ¿qué te pasa?

Eso para terminar de animarme. Me tumba en la camilla, me toca la tripa y en vez de reírme por las cosquillas, noto que me duele y que esta la tripa dura. Jesús me aprieta en el lado derecho abajo y no pasa nada, pero al soltar la mano doy un grito de dolor, Aaaaay ¿qué has hecho? Jesús se calla y cambia la cara, ¿desde cuándo está así?¿ha vomitado? poco ¿ha tenido diarrea? poco ¿fiebre? poca. Habla con mi padre y luego conmigo.

Manolo esto no me gusta te voy a mandar al hospital, me parece que tienes apendicitis. Se te ha inflamado algo hay dentro y habrá que quitarlo. Un cirujano amigo mío te va a operar y en un par de días estarás dando guerra otra vez.

¿Quitarlo, operar, cirujano? No son palabras nuevas para mí y entiendo lo que me ocurre y lo que va a pasar, pero estoy preocupado. Mis padres, los maestros y hasta Jesús llevan muchos días hablando de la crisis y los recortes en educación, yo me he quedado sin clase de informática, ya veremos como llego a líder blogosférico o algo parecido, también de crisis en sanidad, solo espero que en la pesadilla que tuve donde se me aparecía una tal Esperanza, no sea la misma de la que hablan y fuera una premonición y sobre todo:

¡¡¡¡Espero que no haya recortado en anestesia.!!!!